DECLARACIÓN OFICIAL DEL CONSEJO DIRECTIVO DEL FESTIVAL ROTILLA

La Habana, Cuba. 20 de Julio de 2011
Motivo: Denuncia del Secuestro del Festival Rotilla

Rotilla Festival, fundado en el año 1998, es el único evento de su tipo en Cuba. Se realiza cada año en el mes de agosto, y durante tres días consecutivos promueve y expone la gran mayoría de las manifestaciones de la vanguardia artística cu­bana. Es de carácter no lucrativo, totalmente gratuito y abier­to a todos los públicos.

Al principio comenzó siendo un movimiento promotor exclusivamente de la música electrónica, a partir del 2008 incorporó a su programa artístico bandas musicales de los más variados formatos, pero siempre bajo el principio de promover lo alternativo dentro de las artes.

Igualmente el festival desde su nacimiento ha sido admi­nistrado de manera INDEPENDIENTE por sus fundadores, y sin prácticamente ninguna colaboración de las autoridades cubanas (estado-gobierno). Esa ha sido nuestra política y nuestra posición, queríamos crecer desde nosotros mismos, desarrollarnos y generar un movimiento auténtico dirigido especialmente hacia los jóvenes teniendo muy en cuenta sus verdaderas expectativas y exigencias.

En la ultima edición (2010), ya por las propuestas artísticas, por el eco de prensa tanto nacional como internacional, por la larga trayectoria y el renombre adquirido mundialmente, el festival obtuvo el récord en asistencia de 20 000 personas, colocándose así como el evento mas largo en tiempo y de mayor asistencia juvenil dentro la isla. La gran cantidad de materiales fílmicos acopiados en todo este tiempo así lo le­gitiman. Hoy, en el 2011, Rotilla Festival enfrenta su mayor oprobio.

El Gobierno Cubano, en la persona del vicepresidente Es­taban Lazo, junto al Ministerio de Cultura, en la persona del viceministro Fernando Rojas, pretenden secuestrar el even­to de las manos de sus organizadores y fundadores, y rea­lizarlo desde las instituciones estatales, arrebatando y pla­giando para esto nuestro nombre, nuestros días señalados y nuestra convocatoria, violentando el concepto propio del evento, llevando al "festival" bandas que modifican el forma­to que nosotros, sus legítimos dueños, habíamos estableci­do.Por otra parte, las instituciones en cuestión han ofrecido remuneraciones económicas a los artistas participantes en este "evento" para de este modo deteriorar la relación social establecida históricamente (sin basamento lucrativo) entre los organizadores originales y los artistas,asegurando así la presentación de estos últimos.

Tradicionalmente había existido un dialogo con las autori­dades, donde estas presionaban para que no se presentara determinado grupo y en cambio cooperaban para que se realizara el festival, se había establecido así un modus viven­di, de coexistencia. Nunca ha sido algo cómodo informar a un artista que no puede presentarse, pues el Ministerio de Cultura lo rechaza. Pero ese, es el folklore tradicional que en cuanto al arte se vive en Cuba. Eso es por todos conocido.

Sin embargo, en esta ocasión… han ido demasiado lejos las llamadas instituciones. Nos han comunicado informalmente, a través de Noel Soca, funcionario que dirige la Comisión de Recreación y Cultura en la nueva provincia de Mayabeque, que no tenía­mos mas nada que ver con ello, que el festival sería realizado por el Ministerio de Cultura y el Instituto de la Música en los días señalados, pues los jóvenes iban a asistir de cualquier manera.

La directiva del Festival Rotilla acudió al Ministerio de Cul­tura sabiendo que se estaba realizando una reunión con mo­tivo y nombre "Rotilla", en las oficinas de Fernando Rojas, viceministro de cultura. De ellas fuimos cortésmente expul­sados, no habíamos sido convidados.

Una cosa es la censura (ya tradicional), otra muy diferente es el robo, el plagio y el secuestro de una obra que ha al­canzado muy altos niveles de atención a nivel incluso inter­nacional, y que cuenta con las congratulaciones de miles de jóvenes cubanos que allí han asistido por años.

El equipo organizador de Rotilla Festival, quiere dejar muy claro y de manera categórica, que este año 2011, se cancela el Festival Rotilla, por la violencia ética que han manifestado las máximas autoridades de la cultura cubana.

Nosotros, realizadores y autores de Rotilla Festival, y en mi nombre propio, su director y fundador, DENUNCIAMOS el robo, el plagio y el secuestro que esta actitud significa para todos los jóvenes de esta tierra que hoy representamos. Denunciamos la excesiva y terca censura que se esta ejer­ciendo contra cualquier actividad cultural que NO provenga de las llamadas instituciones. Denunciamos el acoso a que estamos siendo sometidos de manera constante, a la vigilan­cia y las amenazas sutiles o directas de las que somos objeto cotidianamente.

"Un país no se dirige como se dirige un campamento!" Dijo en ocasión de la guerra chiquita José Martí al generalísimo Máximo Gómez.

Y es que en un país debe primar un pensamiento plural, su sociedad debe ser dueña y soberana verdadera de la nación, y por encima de todo, dueña de la buena obra construida con el esfuerzo de los años y el sudor de la propia frente.

El robo de una obra propia, que se concibe como proyecto de vida, es el acto más inmoral y deplorable en que se puede ver involucrado el estado-gobierno de una nación. Rompe con todos los principios de la ética revolucionaria, cuyo concepto esta escrito en cada esquina de cada barrio de todo el país.

Queremos advertir a nuestros líderes, que este tipo de ac­tos, atacan incluso la base del contrato social vigente en la sociedad cubana. Arremeten contra el principio de respeto que un pueblo debe tener por su gobierno.

Consideramos que incluso,contradice los mismos linea­mientos que se acaban de lanzar con razón del VI Congreso del Partido Comunista de Cuba, ignorando algunos de los principios que allí quedaron plasmados; dejándonos a los hi­jos de Cuba sin norte de guía y sin esperanzas.

Para reconstruir la nación, es evidentemente necesario que participemos todos, y esa participación solo se puede generar con la confianza y el respeto entre el estado–gobier­no y la base de la sociedad, sus gentes.

Este tipo de actos sembrarán entre nosotros, hoy los más jóvenes, la desconfianza a construir y crear en nuestro suelo, pues no existe garantía de hecho ni derecho de que serán respetadas nuestra creación o nuestra inversión en tiempo y recursos humanos y materiales.

Dejamos claro a nuestra contraparte institucional que ini­ciaremos los procesos legales correspondientes en su con­tra, pues este acto no es solo violatorio de todos los concep­tos de ética y moral conocidos, sino también de un conjunto de leyes sobre derecho de autor y propiedad intelectual que esperamos, que estén aún vigentes en la nación cubana.

Es hora que cada uno de nosotros exijamos los derechos que nos corresponden como ciudadanos, y que estos mar­quen nuestra relación con las instituciones. Es tiempo de poner orden a la insensatez y la arbitrariedad.

Queremos hacer nuestro ejercicio en nuestra tierra, invertir y ganar haciendo lo que hacemos, nuestro negocio personal, nuestra fiesta, nuestro festival, ese derecho, sí que lo exigi­mos, por que no lo tenemos. Es justo y necesario.

El equipo de Rotilla Festival invita a todo aquel que se identifique o adhiera a esta causa que se haga eco de este discurso y que lo difunda por cualesquiera de los medios a su alcance. Así edificaremos hoy la solidaridad del mañana.

Esperamos que este comunicado sea recibido con el mis­mo respeto que hemos querido imprimirle, pues es nuestra intención dialogar para reformar, para crecer y salir adelante, para construir una nación para todos donde todos tengan a salvo su propio espacio y crezcan como individuos capaces y seguros de sí.

Que no quepa duda que vamos a continuar reclamando el derecho a realizar nuestro festival en los próximos años, es nuestro legítimo derecho.

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